Vivimos en pleno siglo veintiuno, somos una sociedad democrática y estamos en progreso, o eso dicen, porque a mí no me lo dan a entender así. Yo veo un país que se está convirtiendo en dictadura poco a poco. Un país en el que empresarios se aprovechan felizmente de inmigrantes y gente casi sin recursos desesperados por llevar un plato a la boca, que acceden a ello por unos míseros euros en condiciones denigrantes y sin contrato.
También veo una gran irresponsabilidad por parte de nuestros ministros, pues según definen, es el encargado de dirigir y representar un departamento o un ministerio del Estado. ¿Es así realmente? Yo creo que no, pues nos llevan hacia el oscuro retraso en vez de hacia una salida de la crisis. Se limpian las manos cuando ven millares de personas manifestándose a pie de calle, les importa un comino, es decir, no les importamos, porque realmente, no nos representan, no dan la cara por nosotros, se limitan a asentir y a recortarnos más.
Se me encoge el corazón cada vez que veo como en mi propio entorno es necesario recurrir al voluntariado de Caritas u otra ONG para poder subsistir, mientras que los de arriba, que son los que mueven y tienen el dinero, no tienen un poco de solidaridad con la gente que lo estamos pasando realmente mal. Que sea yo, y da gracias que se está incentivando a que la gente ayude, pues hay miles de familias que ni siquiera pueden permitirse un vaso de leche para sus hijos, o que viven en viviendas apuntaladas esperando esa famosa ayuda para poder vivir en las condiciones que se merecen.
Y hablando de viviendas en nuestra Constitución dice que todos tenemos derecho a una vivienda digna, lo que no hay derecho es dar creditos ninjas a gente con no los suficientes recursos, como si de caramelos se tratase, para ahora, lamentar los desahucios y algún suicidio que se ha dado por esta situación. Situación que podría haberse evitado teniendo los bancos y banqueros, dos dedos de frente. Y ¿qué hay de aquellas personas que se les concedió un alquiler social y ahora se encuentran como por la fusión de bancos se han llevado ese alquiler al banco malo o demás tonterías? Esas personas se han quedado sin nada, y están recurriendo a ser okupas en casas que han sido entregadas al banco. Porque de aquí a que se den cuenta... pasarán un par de años, y así sucesivamente, pues hay muchísimas casas vacías. Y queda esperar a que este nuestro país se de cuenta de que podemos sacarle partido a esas casas con alquileres solidarios a personas que realmente lo necesitan.
Pero claro, mientras todo esto sucede, supongo que nuestro querido presidente estará durmiendo la siesta, como buena costumbre española que es.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
martes, 18 de septiembre de 2012
Ventajas de la libertad de expresión
La libertad de expresión es uno de los derechos fundamentales recogidos en la Declaración de los Derechos Humanos, sin él, el Ser Humano estaría condenado a la censura y opresión, es por ello por lo que se ve amenazado por las directrices de las autoridades que no toleran caer en cambios o por personas de cierta ideología que consideren inapropiados los contenidos.
Profundizando más, nos topamos con la ley, la cual en algunas ocasiones nos ampara, como el caso del vídeo "satírico" de Mahoma, pues bien, EEUU, protege a su creador, por el contrario, hay veces en las que cuando más necesitamos que la libertad de expresión salga a flore, o bien es Estado u otros organismos gubernamentales se imponen rechazando o declinando algún tema o idea no perteneciente a su ideología.
Creo que hay temas como el que he expuesto con anterioridad sobre el vídeo "satírico" de Mahoma que genera cierta controversia y es objeto de debate, pues las reacciones llegan a límites extremos, pero como bien dice el dicho popular, "Renovarse o morir", pues si cedemos ante unas revueltas provocadas en países en los que las ganas de guerra y la independencia están a flor de piel, estaremos cediendo ante la censura y nos estaremos condenando a nosotros mismos.
Profundizando más, nos topamos con la ley, la cual en algunas ocasiones nos ampara, como el caso del vídeo "satírico" de Mahoma, pues bien, EEUU, protege a su creador, por el contrario, hay veces en las que cuando más necesitamos que la libertad de expresión salga a flore, o bien es Estado u otros organismos gubernamentales se imponen rechazando o declinando algún tema o idea no perteneciente a su ideología.
Creo que hay temas como el que he expuesto con anterioridad sobre el vídeo "satírico" de Mahoma que genera cierta controversia y es objeto de debate, pues las reacciones llegan a límites extremos, pero como bien dice el dicho popular, "Renovarse o morir", pues si cedemos ante unas revueltas provocadas en países en los que las ganas de guerra y la independencia están a flor de piel, estaremos cediendo ante la censura y nos estaremos condenando a nosotros mismos.
viernes, 9 de marzo de 2012
viernes, 2 de marzo de 2012
Chorradas y más chorradas
Parece ser, que las tonterías no acabaron y que según podemos ver por televisión, el Partido de los Populares ha comunicado: "(...) señor Rubalcaba, haga el favor de parar las manifestaciones" Analicemos la frase:
mmm creo, pero solo creo, que los Populares son los que dirigen, y creo, pero solo creo, que también se les da muy bien pararlas a ellos con órdenes de dar porrazos y golpes de unos policías que se dejan vencer por la presión del gobierno. Además, el Gobierno critica a Televisión española por mostrar las imágenes de las numerosas manifestaciones que han tenido lugar en numerosas comunidades por, según ellos, mostrar una realidad que no es, pues el país no está tan mal. He aquí el sentido de mi título, si es que llega a tenerelo...
Lo curioso es que mientras nuestro presidente nos dice que tenemos que hacer un plan para recortar y ajustarnos todos el cinturón, el esté en Bruselas de "viaje de negrocios" en el que él, con el que se reúne, y todos estos políticos que nos llevan hacia adelante, entre raya va y raya viene, y pierna para un lado y pierna para el otro, deciden de la mejor manera que pueden reírse de nosotros en nuestra cara con estas cosas, pero claro, ¿qué somos nosotros? borreguillos que ninguno hacemos nada, y encima, votamos por nuestro "futuro" y el de nuestros hijos, dí que sí que así vamos... que te cagas.
Pero lo más indigno es que esta situación no se da a un nivel superior, sino que en nuestro ambiente, o por lo menos el mío, veo estas situaciones cada día. Veo como alumnos de mi clase prorrogan exámenes por la famosa huelga y manifestación de estudiantes, para que luego, sea yo, junto con 3 personas más, la que se manifiesten por los derechos ya no solo del estudiante, sino de la persona. Veo y oigo comentarios de como se quedan durmiendo en su caliente cama mientras yo grito con un megáfono con la mayor intensidad que puedo las causas de mi reivindicación. Y tengo que aguantar, cómo la gente que se quedó durmiendo llama esquiroles a la gente que asistió a clase. Perdonad que os diga, que los esquiroles, sois vosotros, pues es peor que asistir a clase para no perder contenidos o repasar dudas, que aprovecharse de la situación poniendo caritas contentas en los estados de las redes sociales junto a la palabra "Huelga".
Y de saber, que somos el futuro de este país... me da la risa, por no llorar.
Imágenes: Google imágenes.
viernes, 24 de febrero de 2012
La solución final...
Ya no sorprende nada de lo que pueda ver por la tele, se puede decir, que me he curado de espantos, pero me sigue indignando aunque en cierta medida intento olvidar el tema e intento ser feliz.
Convivo con unos seres, por llamarlos de alguna manera, que bueno, se gastan nuestro dinero en aeropuertos sin aviones, circuitos de Fórmula1, la Copa América, numerosos trajes y bolsos, rascacielos y nuevos edificios que inauguran cada día, y todas esas chorradas varias que nuestros queridos políticos hacen frecuentemente, pero eh!, que mientras tú miras el fondo de tu cartera o monedero a repelar los últimos céntimos para pagar en el super, ellos descorchan una botella de champagne, se compran un coche o estrenan un traje. Pero en fin, tampoco voy a ir quejándome, porque sé que poca gente me lee, lo único que haré es someterme al cierto grado de sumisión de las manifestaciones, pues me gustaría saber si alguien nos escucha.
No confío en este país, no confío en los políticos que lo llevan y se "echan flores" en algo tan simple como poner "Excelentísimo Ayuntamiento de...". Pero no solo los políticos, sino nuestros queridos bancos, hoy, mis padres fueron a pagar un recibo de teléfono al Banco Santander Central Hispano, hacia la compañía Vodafone, y la señorita de la caja les advirtió que no le iba a ser posible hacerles el ingreso del dinero el efectivo porque las transferencias a Vodafone tenían un horario. ¡¡Viva lo absurdo en los bancos!!. Mis padres rogaron hablar con el Director o Directora, en este caso fue Directora, la cual les comunicó, que solo se podía hacer un ingreso si se tenía cuenta en el banco, o disponían de 12.000 euros en negro.Mis padres reclamaron justamente, hasta que les comunicaron que llamarían a la policía si no se marchaban. Por lo que tuvieron que pagar 3 euros de comisiones en otro banco, el cual se rió al completo de la movida ocurrida en el banco anterior, para realizar el ingreso, y aquí estamos, en el sofá viendo como pasa el tiempo y este país se degrada cada vez más.
Dejo una canción buena buena:
Convivo con unos seres, por llamarlos de alguna manera, que bueno, se gastan nuestro dinero en aeropuertos sin aviones, circuitos de Fórmula1, la Copa América, numerosos trajes y bolsos, rascacielos y nuevos edificios que inauguran cada día, y todas esas chorradas varias que nuestros queridos políticos hacen frecuentemente, pero eh!, que mientras tú miras el fondo de tu cartera o monedero a repelar los últimos céntimos para pagar en el super, ellos descorchan una botella de champagne, se compran un coche o estrenan un traje. Pero en fin, tampoco voy a ir quejándome, porque sé que poca gente me lee, lo único que haré es someterme al cierto grado de sumisión de las manifestaciones, pues me gustaría saber si alguien nos escucha.
No confío en este país, no confío en los políticos que lo llevan y se "echan flores" en algo tan simple como poner "Excelentísimo Ayuntamiento de...". Pero no solo los políticos, sino nuestros queridos bancos, hoy, mis padres fueron a pagar un recibo de teléfono al Banco Santander Central Hispano, hacia la compañía Vodafone, y la señorita de la caja les advirtió que no le iba a ser posible hacerles el ingreso del dinero el efectivo porque las transferencias a Vodafone tenían un horario. ¡¡Viva lo absurdo en los bancos!!. Mis padres rogaron hablar con el Director o Directora, en este caso fue Directora, la cual les comunicó, que solo se podía hacer un ingreso si se tenía cuenta en el banco, o disponían de 12.000 euros en negro.Mis padres reclamaron justamente, hasta que les comunicaron que llamarían a la policía si no se marchaban. Por lo que tuvieron que pagar 3 euros de comisiones en otro banco, el cual se rió al completo de la movida ocurrida en el banco anterior, para realizar el ingreso, y aquí estamos, en el sofá viendo como pasa el tiempo y este país se degrada cada vez más.
Dejo una canción buena buena:
domingo, 19 de febrero de 2012
Domingo en carnaval
23Cº al sol, los extranjeros se aposentan en las terrazas a pie de playa tomando sidra y cerveza. Los rayos del sol iluminan las olas y el océano se convierte en dorado.
Un buen día en el que mi corazón siente algo de alegría para darle forma a las palabras que teclean mis dedos.
Quizá hoy, quizá mañana, la milagrosidad de este nuestro Estado haga algo bueno por este país. Sé que habrán muchos que piensen que ya están obrando bien, pero habrán otros, como yo, que piensen que no, porque les está afectando tanto directa como indirectamente.
Esta semana, ha sido una rara semana en la que se oyen recortes y más recortes, se huele a huelga, y se ve un futuro negro.
Esta semana, he vivido, y sigo viviendo, en una incertidumbre que me hace estremecer en el pecho, una incertidumbre por mi presente y mi futuro más próximo. Una incertidumbre a la que se enfrentan millones de jóvenes, y que si se manifiestan, son golpeados y fuertamente reprimidos.
Parece ser que ya no tenemos derechos y sí que tenemos que cumplir nuestras obligaciones, y también parece, que estemos volviendo a un pasado en el que si hablabas te tapaban la boca de un cañonazo.
La semana que viene, supongo que será igual, hasta que llegue el glorioso y magnífico día en el que saquen a la luz otra reforma, que nos obligue de nuevo a bajarnos los pantalones.
Y yo sueño, con tomar las calles y dirigirme a aporrear puertas, pegar gritos y hacer mil y una estupidez a ojos de los superiores, con la esperanza de que me escuchen, y hagan algo. Pero... ¿Llegarán a hacerlo? Me pregunto, que si hacemos una macrohuelga indefinida... ¿qué harán? Yo sé que ellos seguirán cobrando sus sueldazos y quizá no les importe, quizá se venguen más adelante, de lo que hagamos estos días, quizá... no sé. Me queda esperar un par más de semanas para decidir y para saber, si de verdad quiero tener mi futuro en este país.
Imagen de: L'horta informació.
Un buen día en el que mi corazón siente algo de alegría para darle forma a las palabras que teclean mis dedos.
Quizá hoy, quizá mañana, la milagrosidad de este nuestro Estado haga algo bueno por este país. Sé que habrán muchos que piensen que ya están obrando bien, pero habrán otros, como yo, que piensen que no, porque les está afectando tanto directa como indirectamente.
Esta semana, ha sido una rara semana en la que se oyen recortes y más recortes, se huele a huelga, y se ve un futuro negro.
Esta semana, he vivido, y sigo viviendo, en una incertidumbre que me hace estremecer en el pecho, una incertidumbre por mi presente y mi futuro más próximo. Una incertidumbre a la que se enfrentan millones de jóvenes, y que si se manifiestan, son golpeados y fuertamente reprimidos.
Parece ser que ya no tenemos derechos y sí que tenemos que cumplir nuestras obligaciones, y también parece, que estemos volviendo a un pasado en el que si hablabas te tapaban la boca de un cañonazo.
La semana que viene, supongo que será igual, hasta que llegue el glorioso y magnífico día en el que saquen a la luz otra reforma, que nos obligue de nuevo a bajarnos los pantalones.
Y yo sueño, con tomar las calles y dirigirme a aporrear puertas, pegar gritos y hacer mil y una estupidez a ojos de los superiores, con la esperanza de que me escuchen, y hagan algo. Pero... ¿Llegarán a hacerlo? Me pregunto, que si hacemos una macrohuelga indefinida... ¿qué harán? Yo sé que ellos seguirán cobrando sus sueldazos y quizá no les importe, quizá se venguen más adelante, de lo que hagamos estos días, quizá... no sé. Me queda esperar un par más de semanas para decidir y para saber, si de verdad quiero tener mi futuro en este país.
Imagen de: L'horta informació.
viernes, 17 de febrero de 2012
Pues va ser que sí.
Me disculpo por las palabras que vais a recibir, porque esta semana y especialmente hoy, no estoy bien para escribir.
Por todas las personas que consiguen llevar el curso de este país con su sonrisa y su indispensable amor.
Por todos vosotros, que me hacéis la vida más fácil.
Por la generosidad de algún ciudadano, la comida de nuestras abuelas, las costumbres de nuestras madres, nuestra tipicidad, lo que realmente nos hace entrañable.
Esta entrada, después de una larga y dura semana que me ha dejado agotada y que sí, han pasado cosas horribles esta última semana, pero, creo que hay que recordar de vez en cuando, lo bueno que podemos llegar a tener y ser.
Simplemente esto es para decir.OLE VUESTROS COJONES
Por todas las personas que consiguen llevar el curso de este país con su sonrisa y su indispensable amor.
Por todos vosotros, que me hacéis la vida más fácil.
Por la generosidad de algún ciudadano, la comida de nuestras abuelas, las costumbres de nuestras madres, nuestra tipicidad, lo que realmente nos hace entrañable.
Esta entrada, después de una larga y dura semana que me ha dejado agotada y que sí, han pasado cosas horribles esta última semana, pero, creo que hay que recordar de vez en cuando, lo bueno que podemos llegar a tener y ser.
Simplemente esto es para decir.OLE VUESTROS COJONES
viernes, 10 de febrero de 2012
Imagino...
Cierro lo ojos e imagino.
Imagino un mundo en el cual las disputas sean acontecimientos extraños, sueño con un mundo sin corrupción y sin política, un mundo en la que todas las personas gocen de los mismos derechos y privilegios que tienen otro.
Imagino un mundo sin discriminación por el color, el olor o el sabor de una persona, donde haya un lenguaje que trate de expresarlo todo, el idioma de la paz y amor.
Puede resultar un poco ingenuo e incluso ñoño, pero cuando abro los ojos...
Veo un mundo lleno de guerras y rebeliones, donde tienes que sacrificarte y bajarte los pantalones para poder conseguir algo decente con lo que cubrir tu dignidad o simplemente llevarte de comer algo a la boca.
Un mundo donde la desigualdad social comienza a incrementarse a límites tan exasperados que las personas de carne y hueso se percatan de esta dura y ardua situación de este nuestro país. Vivo en un mundo, en un país, donde la corrupción supera los límites más superables y al fin y al cabo mientras ellos siguen cobrando sus sueldazos, soy yo quien tiene que pagarlos y pagar la situación a la que hemos tenido que llegar.
Veo un país... donde un preso etarra pasará a tener el tercer grado porque se ha arrepentido de sus delitos públicamente y un juez es juzgado de forma injusta por defender la justicia, mientras que Francisco Camps, por aceptar más de un traje y varios y varios sacos de billetes es absuelto. Señores, ¿entramos aquí en una guerra de ideologías? No voy a meterme en ello, porque puede haber diversidad de opinión, pero lo que sí sé es que este nuestro Estado, va a poner una asignatura nueva sustituyendo la Educación para la ciudadanía por Educación cívica, y palabras de nuestro presidente : "Será una asignatura que no cree opiniones controvertidas" y yo me pregunto, ¿Qué c**o es esto? ¿Le franquisme a la moderne? No sé si será a la moderne o no, pero lo que sí sé es que nos estamos dando de bruces y estamos dando pasos hacia atrás en vez de hacia adelante. Que queremos seguir así, quedémonos sentados en el sofá gritándole al televisor, que yo me levantaré y gritaré por la ventana. En lo que yo a veces dudo es de si abrir o dejar los ojos cerrados.
Imagino un mundo en el cual las disputas sean acontecimientos extraños, sueño con un mundo sin corrupción y sin política, un mundo en la que todas las personas gocen de los mismos derechos y privilegios que tienen otro.
Imagino un mundo sin discriminación por el color, el olor o el sabor de una persona, donde haya un lenguaje que trate de expresarlo todo, el idioma de la paz y amor.
Puede resultar un poco ingenuo e incluso ñoño, pero cuando abro los ojos...
Veo un mundo lleno de guerras y rebeliones, donde tienes que sacrificarte y bajarte los pantalones para poder conseguir algo decente con lo que cubrir tu dignidad o simplemente llevarte de comer algo a la boca.
Un mundo donde la desigualdad social comienza a incrementarse a límites tan exasperados que las personas de carne y hueso se percatan de esta dura y ardua situación de este nuestro país. Vivo en un mundo, en un país, donde la corrupción supera los límites más superables y al fin y al cabo mientras ellos siguen cobrando sus sueldazos, soy yo quien tiene que pagarlos y pagar la situación a la que hemos tenido que llegar.
Veo un país... donde un preso etarra pasará a tener el tercer grado porque se ha arrepentido de sus delitos públicamente y un juez es juzgado de forma injusta por defender la justicia, mientras que Francisco Camps, por aceptar más de un traje y varios y varios sacos de billetes es absuelto. Señores, ¿entramos aquí en una guerra de ideologías? No voy a meterme en ello, porque puede haber diversidad de opinión, pero lo que sí sé es que este nuestro Estado, va a poner una asignatura nueva sustituyendo la Educación para la ciudadanía por Educación cívica, y palabras de nuestro presidente : "Será una asignatura que no cree opiniones controvertidas" y yo me pregunto, ¿Qué c**o es esto? ¿Le franquisme a la moderne? No sé si será a la moderne o no, pero lo que sí sé es que nos estamos dando de bruces y estamos dando pasos hacia atrás en vez de hacia adelante. Que queremos seguir así, quedémonos sentados en el sofá gritándole al televisor, que yo me levantaré y gritaré por la ventana. En lo que yo a veces dudo es de si abrir o dejar los ojos cerrados.
viernes, 3 de febrero de 2012
Entre otras cosas
Dios, entre otras cosas, nos va a costar la crisis.
Esa palabra tan sonada en los últimos...3? 4 años? pero... ¿por qué estamos en crisis? Esta noticia no es para explicar por qué estamos en crisis, sino para quejarme, y mostrar mi desacuerdo de lo ocurrido y que he visto en las noticias los últimos días y semanas.
Nuestro queridísimo Estado le pasa a la Iglesia más de 6.000 millones de euros para que puedan financiar su patrimonio y lleven esos anillos, y cadenas con crucifijos de oro, cuando hay niños muriéndose de hambre, pero... no iré tan lejos, ¿Qué está pasando con nuestra educación señores? Nuestra educación, la de nuestros hijos y sucesión se está viendo afectada por los tijeretazos del Estado. ¿Tenemos alguna noticia, en la cual salga los recortes al grupo eclesiástico? mmm... No. Y como no la tenemos, una servidora, se indigna. Pero tanto de ver eso, como leer en la prensa que el señor Camps prorrogó un año el contrato de la fórmula1 así como la donación de 1 millón de euros a la virgen de la Macarena, y es más por si no lo saben, nuestros medicamentos hemos tenido que empezar a pagarlos nosotros, pero eso sí, dinero para la fórmula1, para pagarle el curso de idioma a 300.000 extranjeros, para eso sí, pero para poder estudiar un propio español, para poder cubrir algo tan básico como es la sanidad, no, para eso no hay.
No hay para la caldera de los institutos, pero sí hay subvenciones gastadas en cocaína, copas y clubs. No hay para médicos en condiciones pero sí que hay para promover espectáculos deportivos con ánimo de lucro. No hay para vivir dignamente un ciudadano de a pie, pero sí hay para que los de arriban duerman todas las noches tranquilos, sin tener que pensar si llegan o no a fin de mes.
No, no hay derecho, y por lo tanto, lucharé por aquello que es mío y por aquello que quiero conseguir, viviendo en la incertidumbre de saber si se me oirá o se me leerá en algún lado.
viernes, 27 de enero de 2012
Excursión al hospital
Hora de salida: 16:20, hora de llegada 16:30. Bienvenida en recepción por todo lo alto con un asiento libre y el magnífico "Sálvame" en la televisión y la espera de una llamada para atender a mi hermano pequeño de diez años.
Con tosidos en la espalda, señoras mayores quejándose y llantos se oye por el altavoz el nombre del peque.
Entramos a otra sala de espera más pequeña, con más gente, con más niños y un calor agobiante se respiraba en el ambiente.
Tras dos horas el nombre de mi hermano es vuelto a mencionar por una señora extranjera con uniforme azul. Le mantienen en observación y finalmente le hacen una radiografía, lo llevan a una sala con dos niños más en la que le dicen que tiene que permanecer hasta que venga a verle un traumatólogo.
Durante esa espera, muchas personas pasaron por esa sala de espera de la que me sé los techos de memoria. Personas altas, personas bajas, personas de todos los colores y sabores. Personas, que van a pasar la tarde al hospital por un dolor de cabeza y se quejan de no ser atendidos, que retrasan el lento curso de los enfermeros.
Surrealismo era el adjetivo para definir el estado de esa sala, algo para escribirlo, algo para con mis manos, crear palabras y darle forma hasta que se antoje a la experiencia que viví esta tarde en una sala de espera.
A eso de las 21:20 un enfermero llega a vendar la mano de mi hermanito, que teniendo una fisura en el dedo anular, éste le venda de la muñeca hacia arriba dejando los deditos morcillosos de mi pequeño descubiertos. Tras una queja de mi padre, el enfermero le sujeta con dos tiras de esparadrapo los dedos.
Anonadados quedamos al ver el resultado de semejante chapuza. El traumatólogo no tuvo otra cosa que decir que, si queríamos otro vendaje que se lo pusiésemos nosotros o le llevásemos a otro médico. Pues eso hicimos después de poner una queja en la admisión de la entidad pública del este nuestro magnífico Estado que nos lleva hacia un abismo del cual no tiene salida.
Fuimos hacia otro centro de salud del pueblo en el que nos atendieron a los cinco minutos de estar allí y le quitaron ese vendaje opresor y lo sustituyeron por uno en condiciones con el que está la mar de contento.
A las 22:50 ya estábamos en casa, con el estómago cerrado por una comida horripilante hospital, pero lo más triste de todo es, saber si esa queja llegará a algún lado o simplemente se amontonará en un cajón guardando humedad y que quizá dentro de unos años sirva para empapelar algo o se use como papel reciclado. Quien sabe, nos queda esperar, a algo, aún no sé a qué.
Con tosidos en la espalda, señoras mayores quejándose y llantos se oye por el altavoz el nombre del peque.
Entramos a otra sala de espera más pequeña, con más gente, con más niños y un calor agobiante se respiraba en el ambiente.
Tras dos horas el nombre de mi hermano es vuelto a mencionar por una señora extranjera con uniforme azul. Le mantienen en observación y finalmente le hacen una radiografía, lo llevan a una sala con dos niños más en la que le dicen que tiene que permanecer hasta que venga a verle un traumatólogo.
Durante esa espera, muchas personas pasaron por esa sala de espera de la que me sé los techos de memoria. Personas altas, personas bajas, personas de todos los colores y sabores. Personas, que van a pasar la tarde al hospital por un dolor de cabeza y se quejan de no ser atendidos, que retrasan el lento curso de los enfermeros.
Surrealismo era el adjetivo para definir el estado de esa sala, algo para escribirlo, algo para con mis manos, crear palabras y darle forma hasta que se antoje a la experiencia que viví esta tarde en una sala de espera.
A eso de las 21:20 un enfermero llega a vendar la mano de mi hermanito, que teniendo una fisura en el dedo anular, éste le venda de la muñeca hacia arriba dejando los deditos morcillosos de mi pequeño descubiertos. Tras una queja de mi padre, el enfermero le sujeta con dos tiras de esparadrapo los dedos.
Anonadados quedamos al ver el resultado de semejante chapuza. El traumatólogo no tuvo otra cosa que decir que, si queríamos otro vendaje que se lo pusiésemos nosotros o le llevásemos a otro médico. Pues eso hicimos después de poner una queja en la admisión de la entidad pública del este nuestro magnífico Estado que nos lleva hacia un abismo del cual no tiene salida.
Fuimos hacia otro centro de salud del pueblo en el que nos atendieron a los cinco minutos de estar allí y le quitaron ese vendaje opresor y lo sustituyeron por uno en condiciones con el que está la mar de contento.
A las 22:50 ya estábamos en casa, con el estómago cerrado por una comida horripilante hospital, pero lo más triste de todo es, saber si esa queja llegará a algún lado o simplemente se amontonará en un cajón guardando humedad y que quizá dentro de unos años sirva para empapelar algo o se use como papel reciclado. Quien sabe, nos queda esperar, a algo, aún no sé a qué.
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