viernes, 24 de febrero de 2012

La solución final...

Ya no sorprende nada de lo que pueda ver por la tele, se puede decir, que me he curado de espantos, pero me sigue indignando aunque en cierta medida intento olvidar el tema e intento ser feliz.
Convivo con unos seres, por llamarlos de alguna manera, que bueno, se gastan nuestro dinero en aeropuertos sin aviones, circuitos de Fórmula1, la Copa América, numerosos trajes y bolsos, rascacielos y nuevos edificios que inauguran cada día, y todas esas chorradas varias que nuestros queridos políticos hacen frecuentemente, pero eh!, que mientras tú miras el fondo de tu cartera o monedero a repelar los últimos céntimos para pagar en el super, ellos descorchan una botella de champagne, se compran un coche o estrenan un traje. Pero en fin, tampoco voy a ir quejándome, porque sé que poca gente me lee, lo único que haré es someterme al cierto grado de sumisión de las manifestaciones, pues me gustaría saber si alguien nos escucha.
No confío en este país, no confío en los políticos que lo llevan y se "echan flores" en algo tan simple como poner "Excelentísimo Ayuntamiento de...". Pero no solo los políticos, sino nuestros queridos bancos, hoy, mis padres fueron a pagar un recibo de teléfono al Banco Santander Central Hispano, hacia la compañía Vodafone, y la señorita de la caja les advirtió que no le iba a ser posible hacerles el ingreso del dinero el efectivo porque las transferencias a Vodafone tenían un horario. ¡¡Viva lo absurdo en los bancos!!. Mis padres rogaron hablar con el Director o Directora, en este caso fue Directora, la cual les comunicó, que solo se podía hacer un ingreso si se tenía cuenta en el banco, o disponían de 12.000 euros en negro.Mis padres reclamaron justamente, hasta que les comunicaron que llamarían a la policía si no se marchaban. Por lo que tuvieron que pagar 3 euros de comisiones en otro banco, el cual se rió al completo de la movida ocurrida en el banco anterior, para realizar el ingreso, y aquí estamos, en el sofá viendo como pasa el tiempo y este país se degrada cada vez más.

Dejo una canción buena buena:

domingo, 19 de febrero de 2012

Domingo en carnaval

23Cº al sol, los extranjeros se aposentan en las terrazas a pie de playa tomando sidra y cerveza. Los rayos del sol iluminan las olas y el océano se convierte en dorado.
Un buen día en el que mi corazón siente algo de alegría para darle forma a las palabras que teclean mis dedos.
Quizá hoy, quizá mañana, la milagrosidad de este nuestro Estado haga algo bueno por este país. Sé que habrán muchos que piensen que ya están obrando bien, pero habrán otros, como yo, que piensen que no, porque les está afectando tanto directa como indirectamente.
Esta semana, ha sido una rara semana en la que se oyen recortes y más recortes, se huele a huelga, y se ve un futuro negro.
Esta semana, he vivido, y sigo viviendo, en una incertidumbre que me hace estremecer en el pecho, una incertidumbre por mi presente y mi futuro más próximo. Una incertidumbre a la que se enfrentan millones de jóvenes, y que si se manifiestan, son golpeados y fuertamente reprimidos.

Parece ser que ya no tenemos derechos y sí que tenemos que cumplir nuestras obligaciones, y también parece, que estemos volviendo a un pasado en el que si hablabas te tapaban la boca de un cañonazo.
La semana que viene, supongo que será igual, hasta que llegue el glorioso y magnífico día en el que saquen a la luz otra reforma, que nos obligue de nuevo a bajarnos los pantalones.
 Y yo sueño, con tomar las calles y dirigirme a aporrear puertas, pegar gritos y hacer mil y una estupidez a ojos de los superiores, con la esperanza de que me escuchen, y hagan algo. Pero... ¿Llegarán a hacerlo? Me pregunto, que si hacemos una macrohuelga indefinida... ¿qué harán? Yo sé que ellos seguirán cobrando sus sueldazos y quizá no les importe, quizá se venguen más adelante, de lo que hagamos estos días, quizá... no sé. Me queda esperar un par más de semanas para decidir y para saber, si de verdad quiero tener mi futuro en este país.




Imagen de: L'horta informació.

viernes, 17 de febrero de 2012

Pues va ser que sí.

Me disculpo por las palabras que vais a recibir, porque esta semana y especialmente hoy, no estoy bien para escribir.
Por todas las personas que consiguen llevar el curso de este país con su sonrisa y su indispensable amor.
Por todos vosotros, que me hacéis la vida más fácil.
Por la generosidad de algún ciudadano, la comida de nuestras abuelas, las costumbres de nuestras madres, nuestra tipicidad, lo que realmente nos hace entrañable.
Esta entrada, después de una larga y dura semana que me ha dejado agotada y que sí, han pasado cosas horribles esta última semana, pero, creo que hay que recordar de vez en cuando, lo bueno que podemos llegar a tener y ser.
Simplemente esto es para decir.OLE VUESTROS COJONES


viernes, 10 de febrero de 2012

Imagino...

Cierro lo ojos e imagino.
Imagino un mundo en el cual las disputas sean acontecimientos extraños, sueño con un mundo sin corrupción y sin política, un mundo en la que todas las personas gocen de los mismos derechos y privilegios que tienen otro.
Imagino un mundo sin discriminación por el color, el olor o el sabor de una persona, donde haya un lenguaje que trate de expresarlo todo, el idioma de la paz y amor.
Puede resultar un poco ingenuo e incluso ñoño, pero cuando abro los ojos...
Veo un mundo lleno de guerras y rebeliones, donde tienes que sacrificarte y bajarte los pantalones para poder conseguir algo decente con lo que cubrir tu dignidad o simplemente llevarte de comer algo a la boca.
Un mundo donde la desigualdad social comienza a incrementarse a límites tan exasperados que las personas de carne y hueso se percatan de esta dura y ardua situación de este nuestro país. Vivo en un mundo, en un país, donde la corrupción supera los límites más superables y al fin y al cabo mientras ellos siguen cobrando sus sueldazos, soy yo quien tiene que pagarlos y pagar la situación a la que hemos tenido que llegar.
Veo un país... donde un preso etarra pasará a tener el tercer grado porque se ha arrepentido de sus delitos públicamente y un juez es juzgado de forma injusta por defender la justicia, mientras que Francisco Camps, por aceptar más de un traje y varios y varios sacos de billetes es absuelto. Señores, ¿entramos aquí en una guerra de ideologías? No voy a meterme en ello, porque puede haber diversidad de opinión, pero lo que sí sé es que este nuestro Estado, va a poner una asignatura nueva sustituyendo la Educación para la ciudadanía por Educación cívica, y palabras de nuestro presidente : "Será una asignatura que no cree opiniones controvertidas" y yo me pregunto, ¿Qué c**o es esto? ¿Le franquisme a la moderne? No sé si será a la moderne o no, pero lo que sí sé es que nos estamos dando de bruces y estamos dando pasos hacia atrás en vez de hacia adelante. Que queremos seguir así, quedémonos sentados en el sofá gritándole al televisor, que yo me levantaré y gritaré por la ventana. En lo que yo a veces dudo es de si abrir o dejar los ojos cerrados.

viernes, 3 de febrero de 2012

Entre otras cosas

Dios, entre otras cosas, nos va a costar la crisis.
Esa palabra tan sonada en los últimos...3? 4 años? pero... ¿por qué estamos en crisis? Esta noticia no es para explicar por qué estamos en crisis, sino para quejarme, y mostrar mi desacuerdo de lo ocurrido y que he visto en las noticias los últimos días y semanas.
Nuestro queridísimo Estado le pasa a la Iglesia más de 6.000 millones de euros para que puedan financiar su patrimonio y lleven esos anillos, y cadenas con crucifijos de oro, cuando hay niños muriéndose de hambre, pero... no iré tan lejos, ¿Qué está pasando con nuestra educación señores? Nuestra educación, la de nuestros hijos y sucesión se está viendo afectada por los tijeretazos del Estado. ¿Tenemos alguna noticia, en la cual salga los recortes al grupo eclesiástico? mmm... No. Y como no la tenemos, una servidora, se indigna. Pero tanto de ver eso, como leer en la prensa que el señor Camps prorrogó un año el contrato de la fórmula1 así como la donación de 1 millón de euros a la virgen de la Macarena, y es más por si no lo saben, nuestros medicamentos hemos tenido que empezar a pagarlos nosotros, pero eso sí, dinero para la fórmula1, para pagarle el curso de idioma a 300.000 extranjeros, para eso sí, pero para poder estudiar un propio español, para poder cubrir algo tan básico como es la sanidad, no, para eso no hay.
No hay para la caldera de los institutos, pero sí hay subvenciones gastadas en cocaína, copas y clubs. No hay para médicos en condiciones pero sí que hay para promover espectáculos deportivos con ánimo de lucro. No hay para vivir dignamente un ciudadano de a pie, pero sí hay para que los de arriban duerman todas las noches tranquilos, sin tener que pensar si llegan o no a fin de mes.
No, no hay derecho, y por lo tanto, lucharé por aquello que es mío y por aquello que quiero conseguir, viviendo en la incertidumbre de saber si se me oirá o se me leerá en algún lado.